"En el año contra las discriminaciones y las violencias en los servicios de Comunicación Audiovisual"

 

 

COMUNICACIÓN COMO DERECHO HUMANO, UN PRINCIPIO IRRENUNCIABLE

arunauno

 

Propuesta de las radios universitarias para el debate de una futura legislación en torno a la Comunicación

Fundamentos

Hoy debemos mirar a los medios universitarios como una necesidad, en el marco de un derecho. El crecimiento en estructura y producción de contenidos le da una importante visibilidad no sólo a los medios universitarios sino a la propia universidad. Es estratégico para las universidades actuar en el ámbito de la comunicación, en el marco de un derecho humano que le permita insertarse en el territorio para resolución de problemas y aportes a la comunidad. La educación, por diversos motivos, es todavía uno de los bienes más preciados que la sociedad en su conjunto reconoce. Prueba de esto es la importante matrícula que se ha dado en las universidades creadas en los últimos años y la alta incidencia de primera generación universitaria que reciben esas casas de estudio. La labor y el lugar que la universidad ocupa en la sociedad pueden extenderse a través de los medios de comunicación. La radio por su penetración y a la vez por ser el medio más popular, de sencillo acceso y producción, se convierte en el canal más idóneo para esta finalidad. Como parte de los medios universitarios abre un doble juego.

Desde la universidad hacia la sociedad, el servicio. Desde la sociedad hacia la universidad, una mayor conexión con la realidad en su amplia dimensión. Esto también puede leerse como un encuentro de la sociedad con el ámbito académico, conviviendo en una misma realidad: la comunidad. La universidad es la que media desde las aulas y desde la radio, por lo cual, se hace imperioso comprender la comunicación universitaria a través de sus medios, como una función propia de la universidad. Desde las redes de medios de comunicación universitarios (radio, audiovisuales, plataformas, soportes tecnológicos) se desarrollan verdaderas instancias federales de la producción del conocimiento y las propias acciones que la universidad realiza. Un aspecto de la convergencia está en desarrollo, con un camino iniciado en la cuestión digital de formatos educativos, de extensión y capacitación a través de las redes que hacen al fortalecimiento de los sistemas de medios. Hace casi siete años se aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, donde los ejes de discusión estuvieron centrados en la necesidad de reforzar, frente al discurso hegemónico de los multimedios, nuevas alternativas para discursos pluralistas y democráticos.

En este contexto las radios universitarias constituyen un medio de referencia con objetivos claros:

• Fortalecimiento institucional de la Universidad frente a la sociedad.

• Generar un espacio social de encuentro entre la sociedad, sus organizaciones, las universidades y el pueblo, como ámbito de confianza, de planteos y búsquedas de soluciones a las demandas de la comunidad.

• Convertirse en un referente de consulta ante diferentes problemáticas, que desde la comunicación expliciten los aportes de las universidades, facultades, institutos de investigación, extensión, entre otros.

• Tener una acción de servicio ante las comunidades tanto a nivel informativo como de otros contenidos a partir de los diferentes enfoques que contribuyan a construir una democracia más real.

• Promover formas de pensar desde otras categorías de análisis de la realidad.

• Proporcionar experiencia y práctica a los estudiantes. Desde un espacio real de desarrollo profesional a aquellos estudiantes interesados en la comunicación mediática.

Propuesta

Para que lo expuesto de manera concisa en los fundamentos se concrete, es necesario que se potencie el rol de las radios y medios universitarios en las modificaciones de leyes actuales o legislaciones futuras. El primer paso es reafirmar la LSCA 26.522 y en particular los articulados referidos a los medios universitarios. Todas las universidades acompañaron en su momento la sanción de la LSCA. Aportaron sus capacidades intelectuales y sus especialistas en la materia al igual que los espacios para los foros de discusión por lo que la universidad y los medios universitarios no pueden ahora quedar exentos de esa misión. Desde las aulas y desde los medios se hace imperioso el reclamo para abrir el diálogo e intercambio entre los diferentes actores sociales involucrados e interesados en la materia. No se pueden pensar las problemáticas de los medios universitarios exclusivamente como tales, sino desde la comunicación como derecho en relación con otros medios y organizaciones que están en similares situaciones. En particular con la Coalición por una comunicación democrática de la que ARUNA forma parte y los 21 puntos por una comunicación democrática, que acaban de obtener un primer reconocimiento en el ámbito legislativo. Aunque no es sencillo aplicar categorías que parten de la concepción de la comunicación como derecho humano y democratización de la palabra o libertad de expresión es importante empapar estos conceptos en la nueva legislación que plantea una comunicación convergente que busca unir la LSCA y Argentina digital. Si la comunicación es un derecho no puede regirse únicamente por las leyes de la competencia empresarial. Una nueva legislación debe partir de un amplio debate con la sociedad, que incorpore los aportes de toda la ciudadanía a partir de sus organizaciones. Es decir, que la instancia participativa no se constituya en una mera consulta inicial, ni en simple reclamo sectorial no obstante las particularidades y necesidades de los medios universitarios.

Así es central que se exija el reconocimiento del derecho adquirido en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) y avalar el derecho a la comunicación, sin considerarla una mercancía. Para que la participación de las instituciones como ARUNA-CIN sea real es necesario que se conozcan los borradores del proyecto y sus avances en forma permanente. Insistimos, una futura ley de comunicaciones debe tener como concepción fundamental a la comunicación como derecho humano y no exclusivamente como un negocio evaluado en la oferta y la demanda. La divulgación cultural, la información y el entretenimiento deben comprenderse como servicio en función de garantizar un derecho básico y no como mercancía. Esto implica la adhesión a los estándares definidos por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y por la UNESCO para la promoción de la diversidad, el pluralismo y la libertad de expresión. Al mismo tiempo, la legislación debe explicitar el reconocimiento de los medios universitarios como medios públicos y actores fundamentales de la comunicación audiovisual, y garantizar las estructuras para su funcionamiento y la inclusión de los medios universitarios en la pauta oficial. Reconocimiento que se expresa en el mantenimiento permanente de los programas de fortalecimiento de emisoras radiales universitarias destinados a mejorar su infraestructura, producción de contenidos y capacitación. Creemos que sólo de esta forma se evitará caer en las lógicas mercantiles para generar sustentabilidad. Por último, queremos destacar que el nuevo corpus legal debe asegurar la participación de la universidad y la representación de los medios universitarios en los diferentes Consejos ejecutivos, consultivos o asesores que se creen. Estas intenciones no hacen más que reafirmar nuestros derechos como actores relevantes en el campo comunicacional. Esos derechos fueron consagrados taxativamente en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada en 2009 y marcan un piso de reconocimiento que consideramos básico e irrenunciable.

Somos medios públicos, estamos al servicio de nuestra comunidad y debemos dar garantía del derecho humano a la comunicación de nuestros pueblos. (El presente documento es producto del debate dado durante la Asamblea Extraordinaria realizada el 26 de agosto de 2016 en la que estuvieron presentes las siguientes universidades: UNLujan, UNDAV, UNER, UNICEN, UNLaM, UNSL, UNAJ, UNGS, UNLP, UNLR, UNNE, UNaM, UNSJB, UNM, UN Comahue, UNVM UN Tucumán, UNPA, UNdeC).